Cómo elegir el vestido perfecto según tu figura
Por Toia de Kiev · 7 min de lectura
«No hay una figura ideal para lucir bien —hay looks que se adaptan y potencian cada cuerpo. La diferencia está en saber elegir.»
Una de las preguntas más frecuentes que recibimos en el showroom es: «¿qué me queda bien a mí?» La respuesta siempre depende de la proporción, no de la talla. Estas son las claves para elegir el vestido que mejor te favorezca.
Figura tipo reloj de arena: potenciá la cintura
Si tenés hombros y caderas en proporción con una cintura marcada, casi cualquier silueta te va a quedar bien. Tu objetivo es resaltar la cintura con cortes entallados, escotes en V que alarguen y vestidos con cierto volumen en la falda que marquen esa diferencia.
Figura tipo pera: equilibrá proporciones
Las caderas más anchas que los hombros piden vestidos que sumen volumen en la parte superior y sean fluidos abajo. Los escotes amplios, mangas, bordados en el corpiño y telas que caigan sin marcar caderas son tus mejores aliados.
«El objetivo no es esconder nada —es crear proporciones que se vean armónicas y que te hagan sentir increíble.»
Figura tipo rectángulo: creá curvas
Si hombros, cintura y caderas están en una proporción similar, el objetivo es crear la ilusión de curvas. Los vestidos con drapeado, cortes asimétricos, volados y detalles en la cintura ayudan a generar esa diferencia de proporciones.
Figura tipo triángulo invertido: suavizá los hombros
Cuando los hombros son más anchos que las caderas, la estrategia es sumar volumen abajo y simplificar arriba. Los vestidos de corte A, sin mangas y con escotes simples son los más favorecedores. Evitá los escotes muy abiertos en los hombros y los detalles estructurados en la parte superior.
Claves universales que funcionan en cualquier figura
El largo importa. El largo midi o la pollera que termina justo por debajo de la rodilla es el más favorecedor para la mayoría de las figuras.
El escote V alarga visualmente. Un escote en V —aunque sea sutil— crea la ilusión de cuello y torso más largos, lo que favorece cualquier silueta.
El negro y los colores oscuros estilizan. No es un mito: los colores oscuros y los monocromáticos crean líneas más verticales y un efecto más estilizador.
La tela hace el vestido. Una tela fluida como el satén o el crepé cae mejor y disimula más que un tejido rígido. Pedile consejo al equipo del showroom cuando dudes.
Probate lo que no probaste antes. En el showroom muchas veces el vestido que menos esperabas termina siendo el que mejor te queda. Siempre vale la prueba.
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